jueves, enero 26

Libertad

La última, la última de todas,
De un amarillo tan intenso y vivo que deslumbra.
Tal vez si las lágrimas del sol cantaran
contra una piedra blanca...

Ese amarillo sin par
se eleva etéreo hacia lo alto.
Y se fue… Sin duda deseaba
despedirse del mundo con un beso.

Siete semanas aquí he vivido
Enclaustrado en este gueto.

Pero aquí he encontrado lo que amo:
Los amargones me llaman
Y las blancas ramas de los castaños del patio.
Solo que nunca más vi una mariposa.

Esa mariposa fue la última.
Las mariposas no viven aquí adentro,
en el gueto.

Pavel Friedman
La Mariposa